3.2-2
Procesos posteriores a la fabricación
Al contrario que los dos sistemas anteriores, en este caso se presentan sistemas que permiten la
personalización de los productos cerámicos una vez las piezas han sido cocidas.
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Rectificadoras:
Son máquinas que modifican las dimensiones de la pieza para obtener las
medidas deseadas o alteran los acabados de los cantos mediante discos o muelas de diamante
sinterizado. En función del material a tratar se utilizan diversos granos de diamante y diferente
aglutinante a fin de obtener una buena calidad de corte sin pérdida de la producción. Con estas
máquinas se persigue eliminar el borde de la pieza y conseguir el escuadrado de la misma a fin de
obtener una pieza con dimensiones controladas.
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Máquinas de corte por disco:
Al igual que las rectificadoras son máquinas que utilizan discos
de diamante sinterizado generalmente colocados en paquetes de varios discos y diferentes ejes
centrados en una misma línea de avance a fin de obtener una división precisa de la pieza a cortar.
Con este procedimiento se obtienen piezas más pequeñas (listelos, rodapié, etc.) de una pieza
grande pero con la limitación de que los cortes son siempre rectos no permitiendo cortar círculos
ni interiores a la pieza.
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Corte hidráulico:
Consiste en someter el agua a altas presiones por medio de un circuito
hidráulico y un intensificador de presión pudiéndose alcanzar 4000 atmósferas. Posteriormente
el agua es dirigida a través de un pequeño orificio de diamante a una cámara de mezcla a fin de
añadirle abrasivo, generalmente granate, que potenciará el corte. A diferencia del sistema que utiliza
discos, en este caso tendremos total libertad de corte y podremos realizar encastres de diferentes
materiales con total precisión ya que todo el sistema está controlado con control numérico. Una
posibilidad interesante de este sistema es la de conseguir rebajes de pocos milímetros de ancho
sin llegar a cortar la pieza y que posteriormente serán rellenados con el material de rejuntado,
obteniendo recubrimientos cuyo aspecto es el de formatos menores que los instalados.
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Chorro de arena:
Es un proceso donde se proyecta arena a alta presión sobre la pieza con
el objeto de producir una abrasión en su superficie con fines decorativos o de señalización. Las
zonas que no deben ser mecanizadas son protegidas mediante una película adhesiva y es posible
controlar la profundidad del mecanizado variando el tiempo de aplicación. Los resultados son
difíciles de controlar dimensionalmente y su aplicación es manual.
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Láser:
Esta herramienta es una de las que mayores perspectivas de futuro ofrece para las
intervenciones personalizadas sobre la pieza cerámica y se utiliza ampliamente para señalización.
Los efectos del láser sobre la pieza cerámica dependerán del producto y de las aplicaciones
decorativas del mismo. Su efecto sobre piezas pulidas será similar a una abrasión con chorro
de arena y en el caso de piezas esmaltadas las características del esmalte definirán el efecto
alcanzado.
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PVD (Phisical Vapor deposition):
Estas siglas engloban una serie de técnicas de recubrimiento
que consiguen depositar delgadísimas capas de materiales sobre las piezas cerámicas que en el
sector cerámico son metales y compuestos metálicos que dotarán a las piezas cerámicas de la
misma apariencia metálica. Debido al pequeño espesor de la capa depositada, la microestructura
de la pieza cerámica se verá reflejada en el acabado final de tal modo que una superficie pulida
adquirirá una apariencia espejada. Con esta técnica pueden ser revestidas tanto piezas planas
como piezas especiales o con relieves pronunciados.
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