Guía de la Baldosa Cerámica - page 144

Cabe decir, que las etiquetas ecológicas tipo I (como la EU Ecolabel) y las de tipo III (DAP)
son los marcados más idóneos en edificación. Las etiquetas tipo I aseguran un comportamiento
ambiental excelente de una baldosa en concreto (se otorga a un modelo), sin embargo, no incluyen
información sobre el comportamiento ambiental de la baldosa en el edificio que la integra.
Respecto a las etiquetas de tipo III, a pesar de no ser necesario cumplir con una serie de límites,
la declaración sí que puede incluir de forma cuantitativa o cualitativa la ecoeficiencia aportada
al edificio durante su fase de uso, siendo además, el único marcado válido para realizar una
evaluación ambiental del edificio a la largo del ciclo de vida y poder consultar información ambiental
cuantitativa, objetiva y válida, verificada por una tercera parte independiente sobre el modelo o
categoría de producto.
2.2 Contenido en material reciclado
Con la finalidad de reducir los impactos ambientales derivados de la extracción de las materias
primas, se valora positivamente el uso de residuos de materiales y aguas residuales recicladas y
reintroducidas en el proceso como materias primas. El contenido en residuos se suele expresar
en %, calculado del siguiente modo según especificaciones de la UNE-EN ISO 14021:
A
* 100 = X (%)
P
Dónde:
X es el contenido de reciclado, expresado como porcentaje
A es la masa del material reciclado
P es la masa del producto final
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