Estos sistemas emplean diferentes estrategias que pueden ser agrupadas en las siguientes familias:
Sistemas con elementos de fijación perimetrales o conectores.
En este caso las piezas quedan unidas
entre sí mediante conectores que se ensamblan por el borde de las baldosas. El funcionamiento
de estos sistemas es similar al caso anterior con la salvedad de que los elementos de fijación
perimetrales son de otro material. La ventaja de utilizar como fijación perimetral un material
de menor módulo de elasticidad que el producto cerámico reduce la acumulación de tensiones
respecto al caso de machihembrados cerámicos.
Sistemas con sustratos de una o varias capas o multiestratos.
Estos sistemas utilizan una bandeja
de otro material situada debajo de la baldosa cerámica de tal forma que las baldosas constituyen
un todo que no necesita ser sujetado al sustrato inferior. Este el sistema más frecuente que
encontraremos en el mercado.
Sistemas con subestructura más anclajes o subestructuras.
En estos sistemas las baldosas se fijan
al sustrato inferior mediante anclajes. En el caso de pavimentos, el anclaje puede consistir en fijar
la pieza para evitar fundamentalmente los movimientos horizontales quedando el levantamiento
bloqueado por la fuerza de la gravedad más una pequeña contribución del anclaje. Ejemplos de
estos sistemas serían las fachadas ventiladas, los suelos técnicos y algunos sistemas para interior.
Todos estos sistemas, requerirán que la superficie a revestir tenga la planeidad suficiente, siendo
la desviación de 3 mm en regla de 2 metros el requisito normalmente indicado por los fabricantes.
Por otra parte, con el objeto de absorber pequeñas irregularidades del soporte o de añadir nuevas
funcionalidades al recubrimiento como pueden ser mejoras acústicas o aislantes, estos pavimentos
suelen requerir de láminas intermedias entre el soporte y el recubrimiento. En cuanto al rejuntado,
pueden encontrarse soluciones con materiales como los analizados en esta Guía o bien utilizar
juntas prefabricadas de materiales elásticos.
Una variante, especialmente interesante de estos sistemas es la de suelos radiantes mediante
la incorporación de sistemas eléctricos que por su delgado espesor y sencillez de montaje y
147
Sistema de colocación en seco