Guía de la Baldosa Cerámica - page 17

Las cualidades estéticas y funcionales de la cerámica han hecho universal su uso en muchos
ámbitos de la vida. Su utilización en arquitectura, con diferentes fines, es muy antigua; uno de
los más populares, y que tiene larga y extensa tradición, es el empleo de baldosas cerámicas para
revestir suelos y paredes.
La Península Ibérica fue la vía por la que llegaron a Occidente, por manos de los árabes, las
técnicas de vidriado de la cerámica. La historia de las baldosas cerámicas españolas empieza
a finales del siglo XIII con los alicatados musulmanes y se desarrolla hasta la época actual; a lo
largo de ese tiempo, tienen particular brillantez los azulejos de estilo gótico-mudéjar, barroco y
modernista.
Dentro de la dilatada área de uso de los azulejos y suelos cerámicos destacan España, Italia y
Portugal, países que tienen las más altas cifras de consumo de baldosas cerámicas en relación
con su población. Este hecho es fácil de entender: la cultura, los hábitos y el clima mediterráneos
predisponen al uso de los revestimientos cerámicos. En las viviendas de los tres países hay
estancias, como las cocinas o los baños, donde predomina la cerámica como revestimiento de
suelos y paredes; pero su uso no se queda en esos locales, ni tampoco en las viviendas. Así se
explica un consumo que supera los 4 metros cuadrados de baldosas cerámicas por habitante y año.
España no es solamente un país con un altísimo consumo de azulejos y suelos cerámicos. Es
también uno de los mayores productores mundiales de estos productos, con más de 400 millones
de metros cuadrados de producción anual, de los que se exportan más de la mitad. Las cifras
citadas prueban la importancia que tienen en España las baldosas cerámicas, tanto desde el punto
de vista industrial como del de su uso en la edificación.
Ahora bien, hasta hace todavía unos años, las baldosas cerámicas eran de una limitada variedad y
el conocimiento de sus cualidades y de sus posibles usos formaba parte del acervo común. Pero
la
diversificación
de la producción, que ha acompañado a su crecimiento, y el
avance tecnológico
que permite alcanzar características más altas y, por tanto, el empleo en nuevos usos, hacen
difícil aquel conocimiento incluso a los profesionales que ven sus mesas de trabajo invadidas por
información sobre estos y otros muchos productos y técnicas.
Esa nueva situación ha dado lugar a una carencia terminológica, que hace difícil el buen
entendimiento y es origen de confusiones. Las denominaciones que se venían utilizando no son
suficientes, se emplean con significados diferentes o impropios, y se aplican otras sobre las que no
hay acuerdo ni concierto. Es frecuente oír o incluso leer en publicidad, pliegos de condiciones o
especificaciones de obras palabras o frases de significado dudoso, indefinido o redundante, como
“gres”, “suelos cerámicos” o “azulejos esmaltados”.
Este capítulo de la “Guía de la baldosa cerámica” pretende recuperar el conocimiento de las
baldosas cerámicas, tradicionales o nuevas, y ordenar la terminología partiendo de la más
aceptada o aceptable. Alcanzar lo primero puede ser más fácil, pero lo segundo requiere la
aceptación general de lo que aquí se propone. Pero el esfuerzo está justificado dada la necesidad
de un lenguaje común que facilite el entendimiento entre los destinatarios de esta Guía.
TIPOS DE BALDOSAS CERÁMICAS
16
1...,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16 18,19,20,21,22,23,24,25,26,27,...171
Powered by FlippingBook